El fin de semana viajamos a San Miguel Allende para asistir a una boda que sería en el campo, pasamos un día agradable hasta que llegó la noche con todas sus estrellas, al regreso por la noche tomamos choclate caliente y churros en un lugar conocido, caminamos y cerramos el día con una copa de vino en un pequeño bar frente a nuestro hotel.
El último día con nuevas pilas cargadas y antes de regresar decidimos lanzarnos a la búsqueda de piezas de latón, específicamente corazones, ya que tenemos una colección reducida y necesitábamos unas piezas mas para hacerla pasar por una que realmente mereciera el nombre.
A un principio tenia las escasas piezas en la cocina, pero al mudarnos las pasamos al dormitorio que ahora tiene un ambiente cálido y agradable, en San Miguel este tipo de piezas  son muy fáciles de encontrar, con muchísimas variantes y a precios  económicos y aun mas si es q se encuentra con el taller donde se fabrican.

El fin de semana viajamos a San Miguel Allende para asistir a una boda que sería en el campo, pasamos un día agradable hasta que llegó la noche con todas sus estrellas, al regreso tomamos chocolate caliente y churros en un lugar conocido, caminamos y cerramos el día con una copa de vino en un pequeño bar frente a nuestro hotel. San Miguel es un lugar muy agradable para caminar, tiene tiendas con aparadores lindos y lugares agradables para comer o tomar una copa, es una ciudad de pequeños detalles de la que uno regresa un poco inspirado y con muchas ganas de trabajar.

El último día con nuevas pilas cargadas y antes de regresar decidimos lanzarnos a la búsqueda de piezas de latón, específicamente corazones, ya que tenemos una colección reducida y necesitábamos unas piezas mas para hacerla pasar por una que realmente mereciera el nombre.

En San Miguel este tipo de piezas  son muy fáciles de encontrar, con muchísimas variantes y a precios  económicos y aun mas si es q se encuentra con el taller donde se fabrican.

corazon